FOTOS Y VIAJES DE UNA VIDA ...del Vitoko

eslovaquia

De vuelta a Bratislava para iniciar el viaje de retorno

Escrito por viajaresunreflejodelplacer 10-01-2010 en General. Comentarios (0)

Aquel 28 de septiembre comenzamos a darnos cuenta de que el viaje por Europa tocaba a su fin. Esa noche quisimos dormir en Bratislava en vez de en Viena más que nada por el tema económico. Así que nos dirigimos hasta la capital de Eslovaquia después de pasar el día en bicicleta por la capital austriaca. La escala en la ciudad duró algo más de 12 horas, el tiempo suficiente para hacer balance del periplo européo y para comenzar el viaje de retorno a casa.

Después de dejar la bicicleta en Viena, nos dirigimos a la estación del sur. Allí nos la metieron doblada cuando compramos los billetes. El vendedor o no se enteró o no se quiso enterar. La cuestión es que pagamos por un billete de ida y vuelta con los trasnportes de Bratislava incluidos. Vaya tongo. Aun así, el viaje y la noche de alberge nos costó menos que si hubiésemos quedado a dormir en Viena.

Llegamos a Bratislava sobre las ocho de la tarde 

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb1.jpg 

 

Y allí todo parecía distinto y desconocido

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb2.jpg 

 

A pesar de que ya habíamos estado hacía una semana en esta ciudad, todo parecía completamente distinto. Por momentos creíamos estar perdidos. Y lo que es peor, regresar a Bratislava nos ocasionó un gran revuelo mental. Ya no sabíamos en qué lugares habíamos estado durante el viaje ni en qué orden. Sería cosa del cansancio.

 

Buscando el alberge Patio Hostel en la oscura noche de la ciudad

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb3.jpg 

 

Nos costó un poco, pero al final dimos con nuestra habitación

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb4.jpg 

 

La idea para esa noche era muy simple. Primero encontrar el alberge que habíamos reservado la noche anterior. Luego, ir a cenar un plato de comida caliente y por último descansar hasta la mañana siguiente, cuando comenzaba el viaje de retorno a casa. Así que dejamos las cosas y salimos a buscar un restaurante para poder cenar.

 

Nos dirigimos hacia el casco antiguo

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb5.jpg 

 

Un viejo conocido que pronto salió ante nuestros pasos

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb6.jpg 

 

Poco a poco la ciudad ya no parecía tan distinta: era la misma

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb7.jpg 

 

Callejeamos brevemente y pronto dimos con un restaurante

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb8.jpg 

 

La primera noche que pasamos en la ciudad comprobamos que Bratislava no es una ciudad cara. Así que aprovechamos la coyuntura y buscamos un restaurante típico de comida local para conocer un poco más de cerca la gastronomía de este país. No tardamos en encontrarlo. Y cenamos bastante bien por poco dinero. Trucha de la zona, carne guisada con condimentos, ensalada de tomate, pepino y pimiento, más dos cervezas de medio litro. El total de la cuenta no llegó a 40 euros.

 

Cena caliente y en un plato, algo desconocido en los últimos diez días

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb9.jpg 

 

La cena fue bastante divertida. Estábamos solos en un restaurante que parecía una bodega. Además, el camarero, muy atento, nos puso en un radiocasete un cd de música popular eslovaca. Para finalizar la comilona, le pedimos que nos sugeriera un chupito típico de la zona. No se cortó un pelo y nos ofreció Slivovica, una especie de aguardiente de orujo pero con sabor agradable y afrutado. Después de la suculenta cena, nos vimos en la obligación de dar un paseo para evitar un empacho.

 

Así que nos fuimos hasta el castillo, de lo poco que nos quedaba por ver

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb10.jpg 

 

Desde lo alto, disfrutamos de las panorámicas del Danubio

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb11.jpg 

 

Y aprovechamos las vistas para retratarnos junto a la fortaleza

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb12.jpg 

 

Dimos un paseo por los alrededores del Hrad (castillo)

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb13.jpg 

 

Y apuramos los minutos en la ciudad antes de ir a dormir

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb14.jpg 

 

Una última foto a los tejados de la oscura Bratislava

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb15.jpg 

 

Bajamos del Castillo al centro histórico

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb16.jpg 

 

Y regresamos al alberge. Estábamos más que cansados

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb17.jpg 

 

Aquella noche no dormimos demasiado, primero porque nos acostamos a la una de la mañana, y segundo porque nos levantamos a eso de las siete. Por delante teníamos un intenso día de viaje que tendría un poco de todo. Había llegado el 29 de septiembre, jornada marcada para iniciar el regreso a casa.

 

Salimos del alberge, ubicado en un patio algo descuidado

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb18.jpg 

 

Buscamos un tranvía que nos llevara a la estación, no valía la ambulancia

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb19.jpg 

 

Encontramos la línea adecuada y esta peculiar pirámide invertida

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb20.jpg 

 

Una vez llegamos a la estación compramos un billete hacia la ciudad de Brno, en la República Checha. El tren partía a eso de las diez de la mañana, así que nos dió tiempo a tomar un café antes de subirnos al convoy.

 

Casi con lágrimas en los ojos dejamos Bratislava

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000cb21.jpg 

 

El peculiar viaje de vuelta comenzó allí mismo. Primero deberíamos pasar unas cuantas horas en la República Checa. Luego volaríamos a Londres, donde tendríamos que pasar aquella noche. Y al día siguiente, 30 de septiembre, otro avión nos llevaría a Valladolid. No había duda, las intensas vacaciones tocaban a su fin.

Mañana de septiembre en Bratislava (Eslovaquia)

Escrito por viajaresunreflejodelplacer 01-11-2009 en General. Comentarios (1)
Después del recibimiento nocturno que nos brindó Bratislava, llegaba el momento de disfrutar de la ciudad de día. Sus edificios ya nos habían cautivado, pero creíamos conveniente pasar un poco más de tiempo en la capital eslovaca antes de continuar el viaje. Era 23 de septiembre, el día que llegamos a Budapest. Pero antes de nada, había que darle un último repaso a Bratislava. Se lo merecía.

 

Aquella mañana nos despertamos a eso de las ocho de la mañana. Nos duchamos, desayunamos y nos fuimos directos a la estación de trenes para saber a qué hora podríamos viajar a Hungría. El primer tren que partía de Bratislava lo hacía a las doce de la mañana. Así que teníamos algo más de dos horas para dar un último paseo por las calles de la vieja Presburgo. Sacamos los billetes y nos fuimos al centro histórico. 

 

Autobús viejuno con dirección a la parte más interesante de la ciudad 

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd1.jpg 

 

En unos minutos estábamos en la zona antigua

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd2.jpg 

 

El ambiente que se respiraba a esas horas en la ciudad era bastante agradable. La temperatura era prácticamente veraniega y no había ningún tipo de masificación. Unicamente había algún que otro grupo de turistas. El resto, era la vida diaria de una de las capitales más pequeñas de Europa.

 

La puerta - torre de San Miguel, de ahí la visión doble

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd3.jpg 

 

La ciudad vieja se abría de nuevo para el Komando

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd4.jpg 

 

Como la noche anterior ya nos habíamos recorrido casi todas las calles del centro, el paseo mañanero se centró en los detalles. Era cuestión de descubrir el lado diurno de una ciudad que nos había dejado un muy buen sabor de boca. Una manera de recordar lo que ya habíamos visto unas horas antes.

 

Un autobús turísitico circulando por las calles de Bratislava

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd5.jpg 

 

La calle Prepostska con el castillo al fondo

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd6.jpg 

 

Vista parcial de la enorme catedral de San Martín

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd7.jpg 

 

Como no teníamos demasiado tiempo, tuvimos que centrar la mañana en el paseo. Así que prácticamente no entramos en ningún edificio ni en ningún museo. Además, tuvimos que dejar, finalmente, la visita al castillo de la ciudad para otra ocasión.

 

Embajada de Estados Unidos, fuertemente vigilada

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd8.jpg 

 

El teatro Nacional Eslovaco presidiendo la zona

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd9.jpg 

 

El tiempo volvía a correr en nuestra contra

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd10.jpg 

 

Un último vistazo a la avenida Hviezdoslavovo de Bratislava

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd11.jpg 

 

Una de las calles centrales de la recoleta ciudad

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd12.jpg 

 

Otra de las curiosidades de esta capital européa, es que cuenta con numerosas esculturas diseminadas por la ciudad. Las hay de todo tipo: Desde mujeres tomando café a hombres saludando a la gente con sus sombrero. Nuestros pasos nos llevaron a una de las estatuas más curiosas y fotografiadas.

 

Atención, hombre trabajando en el subsuelo

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd13.jpg 

 

Aquella mañana tampoco faltó el paseo a la plaza central de la ciudad

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd14.jpg 

 

Escultura de la guardia real con el edificio del antiguo Ayuntamiento al fondo

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd15.jpg 

 

Un vistazo más a la plaza con más encanto de la capital eslovaca

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd16.jpg 

 

La ciudad de Bratislava se levanta en la zona más occidental del país. Es como si estuviera apartada del resto de Eslovaquia y se quisiese acercar a Viena, situada a poco más de 40 kilómetros. Después de visitar la ciudad, nos quedamos con muchas ganas de haber realizado una incursión por el país. A buen seguro que nos hubiera deparado muchas sorpesas. Pero habrá tiempo de volver.

 

El palacio Primacial, otro de los edificios más señeros de la urbe

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd17.jpg 

 

Y justo al lado, la parte de atrás del antiguo Ayuntamiento.

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd18.jpg 

 

Reflejando que es gerundio o la ciudad en un retazo de cristal

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd19.jpg 

 

Nos asomamos al interior del palacio Primacial

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd20.jpg 

 

La mañana iba avanzando peligrosamente y el reloj corría veloz. Llevábamos algo más de una hora de paseo inteso y no queríamos dejar la ciudad sin conocer algo más que su zona central. Por eso optamos a salirnos de la parte histórica, aunque de manera tímida y prácticamente fugaz.

 

Un rápido vistazo a la plaza de Kamenné

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd21.jpg 

 

La calle Sturova también nos tentó, pero no teníamos tiempo suficiente

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd22.jpg 

 

Regresamos a la zona central para despedirnos de la ciudad

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd23.jpg 

 

Apurando los últimos reflejos de Bratislava

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd24.jpg 

  

No queríamos dejar la capital sin ver su lade menos cuidado

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd26.jpg 

 

Durante nuestra estancia en la ciudad pudimos ver como ésta se encontraba en periodo periodo de cambio. La mayoría de sus edificios han sido o están siendo restaurados. El pavimento de muchas de sus calles también está siendo mejorado. Es como si la ciudad empezase a despertar de años de letargo y olvido.

 

Enfilando la calle principal para abandonar la ciudad

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd27.jpg 

 

Muy a nuestro pesar teníamos que dejar Bratislava

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd28.jpg 

 

Algo apenados dejábamos atrás el casco histórico

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd29.jpg 

 

A estas alturas ya íbamos corriendo. El reloj estaba más cerca de las doce que de las once. Así que estábamos pillados de tiempo. Tuvimos que caminar un buen rato hasta que conseguimos subirnos a un autobús. Entre semáforo y semáforo, únicos instantes que deteníamos el paso, aprovechábamos para tirar las últimas fotos de la ciudad.

 

Aquí tampoco parece que hay parada de bus, habrá que seguir corriendo

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd30.jpg 

 

Edificio del banco de los Tatra, las míticas montañas eslovacas

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd31.jpg 

 

Llegamos a la estación de tren al galope y sudando

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd32.jpg 

 

Cuando llegamos al interior de la estación, comprobamos que nuestro tren llegaba con unos veinte minutos de retraso. Menos mal. Tuvimos tiempo suficiente para comprar algún que otro recuerdo en forma de vaso de chupito. Luego nos agenciamos una hamburguesa de tamaño familiar y esperamos al tren en el andén número uno.

 

La gran ciudad de Budapest nos esperaba

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000bd33.jpg 

 

Nos subimos al tren con una extraña sensación. Atrás dejábamos la ciudad de Bratislava, que nos había sorprendido para bien. Por eso estábamos algo apenados. Pero por otro lado, el viaje continuaba. No llevábamos ni 24 horas en los países del este y por delante nos esperaban un montón de sorpresas. La más cercana, Budapest. A tres horas de viaje.

Noche de bienvenida en Bratislava

Escrito por viajaresunreflejodelplacer 27-10-2009 en General. Comentarios (2)

Después de tres días en Italia, comenzaba el viaje dentro del viaje. Atrás quedaban las ciudades más o menos conocidas y por delante nos esperaban un puñado de urbes todavía ignotas para el Komando Gorteak. La primera de todas fue Bratislava, capital de Eslovaquia. Allí llegamos un 22 de septiembre después de haber pasado la mañana en Bérgamo (Italia). Sobre las seis de la tarde aterrizábamos en el aeropuerto preparados para el primer contacto con esta pequeña pero encantadora capital. Fue una tarde noche de sorpresas: El recibimiento, con los brazos abiertos, fue brutal.

 

Eslovaquia entró en el euro a principios de este año, así que nos evitamos tener que cambiar dinero. Salimos al exterior del pequeño aeropuerto y esperamos a que llegase un autobús que nos llevara al centro.  

 

Foto conmemorativa de la llegada del Komando Gorteak a Slovakia

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av1.jpg 

 

Un autobús de estos de época nos acercó desde el aeropuerto hasta la estación de tren de Bratislava. Los poco más de dos kilómetros de trayecto nos sirvieron para comprobar que estábamos en un país muy diferente al nuestro. A bote pronto, estábamos a dos mil kilómetros de casa. Así que la aventura estaba más que servida.

 

Caminando desde la estación de tren hasta nuestro albuergue

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av2.jpg 

 

Llegar hasta el Possonium Hostel no fue nada difícil. Está situado muy cerca de la estación y es prácticamente imposible no dar con él. Bien señalizado y también bien equipado. Todo un acierto en reservar una noche en este lugar.

 

Estaba claro, nos habían confundido con italianos una vez más

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av3.jpg 

  

Después de dejar las mochilas, salimos a conocer la ciudad

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av4.jpg 

 

De camino al centro histórico, dimos con el palacio de Grassalkovich

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av5.jpg 

 

Llegamos a la parte antigua de la ciudad en un periquete

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av6.jpg 

 

Bratislava es una ciudad de medio millón de habitantes. Su situación estratégica la hizo importante paso desde la antiguedad. Y es que en poco más de 60 kilómetros a la redonda tiene la frontera con tres países: Austria, República Checa y Hungría. No obstante es una ciudad más bien pequeña y que suele pasar desapercibida para los grupos que hacen la ruta entre Viena y Budapest.

 

La iglesia de los Capuchinos a la derecha y el castillo al fondo

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av7.jpg 

 

Nuestros pasos por Bratislava, la vieja Presburgo, fueron guiados por la improvisación. La ciudad es lo suficientemente manejable para conocerla en unas cuantas horas. Además, merece la pena. Cada calle pintoresca o cada edificio histórico significaban un cambio de rumbo y una nueva sorpresa.

 

Así de perdidos llegamos a la plaza mayor (Hlavné Námestie en eslovaco)

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av8.jpg 

 

Celebramos nuestra llegada con un par de cervezas

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av9.jpg 

 

La verdad es que estábamos realmente satisfechos. La idea de iniciar este viaje en Bratislava había sido todo un acierto. La ciudad nos estaba cautivando, así que decidimos darnos un pequeño homenaje a modo de cerveza local en la calle principal. Ya habría tiempo para cenar.

 

Buscando un restaurante  de comida tradicional, ahora sí, algo perdidos

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av10.jpg 

 

La vida nocturna de esta ciudad es algo más animada que en otras urbes européas. Aún así, nosotros seguíamos con la costumbre de cenar a eso de las diez de la noche. Dadas las horas, nos costó encontrar algún restaurante abierto en una zona que nos recomendaron en el albergue. Así que decidimos volver al centro histórico para probar suerte en alguno de los bares de la zona. Eso o nos quedábamos sin cenar.

 

De vuelta a la zona histórica sin encontrar un restaurante eslovaco

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av11.jpg  

 

Tuvimos suerte y nos dieron de cenar

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av12.jpg 

 

Probamos suerte en un bar con terraza en la calle principal. Allí había gente cenando, así que no tuvimos problema en pedir mesa para dos. Una contundente ensalada de atún con hortalizas locales y una especie de pan relleno de carne guisada con queso fué el menú. Todo ello regado con otra cerveza de medio litro. Gran cena por poco más de quince euros.

 

Nocturnidad en la calle Michalská y su torre al fondo

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av13.jpg 

 

Fuimos a dar un paseo para bajar la cena y seguir conociendo la ciudad

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av14.jpg 

 

Así llegamos hasta el puente nuevo, encargado de salvar el enorme Danubio

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av15.jpg 

 

Reflejos nocturnos en el Danubio, uno de los grandes ríos de Europa

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av16.jpg 

 

Oteando el castillo de la ciudad, suspendido en la noche

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av17.jpg 

 

La verdad es que nos tentó subir hasta el castillo, pero al final desistimos. Con el rollo del cambio de país, la mañana en Bérgamo y el vuelo, estábamos algo cansados. Así que nos dedicamos a recorrer las calles del casco histórico. Tampoco íbamos a pasar demasiado tiempo en la ciudad, así que creimos oportuno conocerla lo más a fondo posible y dejar la fortaleza para otra ocasión.

 

Buscando los reflejos de la avenida Hviezdoslavovo

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av18.jpg 

 

No tardamos en dar con la ópera, donde se nos recordó el idioma local

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av19.jpg 

 

Un vistazo a través de las ventanas del casino

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av20.jpg 

 

Curiosos córvidos flanqueando una puerta

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av21.jpg 

 

A lo tonto, nos habíamos vuelto a salir de la zona central. A parte de que no había edificios antiguos, también lo notábamos en la ausencia de luz. Salirse de las calles principales significa quedar alumbrado por las luces de los comercios y de las casas. Apenas hay farolas.

 

Regresamos a la plaza mayor a modo de despedida

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av22.jpg 

 

El tiempo corría y el sueño nos podía. Así que a eso de las doce y algo de la noche decidimos regresar al albergue. Todavía teníamos por delante unos diez minutillos de caminata. Un pequeño paseo que se unía a los varios kilómetros recorridos en Bratislava. Eso si, la caminata nocturna había merecido la pena.

 

Últimos pasos por la zona antigua de Bratislava

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av23.jpg 

 

Y llegando al alberge, situado en la calle Sancová

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av24.jpg 

 

Antes de irnos a descansar se nos ocurrió la brillante idea de bajar al bar del albergue a tomar la última cerveza. Allí había tres tipos jugando al futbolín con los que acabamos entablando conversación. Entre el cansancio, el idioma y el verde que nos ofrecieron no conseguimos sacar nada claro. Inglés, frances, italiano, alemán, eslovaco...así no había quien comprendiese nada. Sólo que el futbolín era diferente al que nosotros conocemos y que hola es algo así como servuz.

 

Con tantos idiomas aquello parecía la torre de babel.

http://viajaresunreflejodelplacer.blogspot.es/img/1000av25.jpg 

 

Tras la partida y con la cerveza a medias, nos fuimos a descansar. Estábamos doblados y a la mañana siguiente tocaba madrugar. Había que aprovechar las últimas horas en Bratislava antes de cambiar, otra vez, de país y de capital.